sábado, noviembre 01, 2008

Atentado en la Universidad de Navarra

El jueves 30 de octubre la Universidad de Navarra sufrió un atentado terrorista . Hubo 29 heridos y numerosos daños materiales. Entre los heridos está un peruano, el sacerdote huancavelicano Carlos López, quien sufrió cortes en el rostro como consecuencia de la rotura de vidrios que le cayeron encima.

Transcribo de una carta suya:
Ya estoy en casa. Me han hecho todos los chequeos necesarios: escáner cerebral, resonancia magnética, exámenes para descartar toda lesión en el oído externo e interno, etc. Gracias a Dios los resultados son buenos: no tengo ninguna lesión grave.

Te cuento lo sucedido: Mi aula de clase colinda precisamente en el parking donde pusieron el coche bomba. Estábamos en clase de filosofía cuando en un momento oímos un ruido ensordecedor y una fuerza (la explosión) nos arrojó al suelo, mucho humo y las cosas volaban, los cristales de las ventanas hechos añicos.

En ese momento de confusión salimos gateando. Al llegar a la puerta me tope la cabeza y estaba sangrando. Todos los alumnos salían despavoridos a la puerta del edificio central. Allí me vieron mal herido y me llevaron a la clínica universitaria....

Ya en urgencias me recostaron y curaron las dos heridas de mi cabeza. Me calmé un poco ya que solo tenía dos cortes por los vidrios. Me "engramparon" las heridas de la cabeza y luego me curaron las pequeñas heridas que me hice en las manos al protegerme la cabeza. Alrededor de las 13:00 llegaron a verme Don Enrique Borda y amigos de CMH.

El padre Raúl llamó a Lima y avisó a mis hermanos que estoy bien. Por la tarde vino a visitar a los heridos el arzobispo de Pamplona, el rector de la Universidad, profesores, sacerdotes y seminaristas.

También salí en el "Diario de Navarra" en una pequeña entrevista que me hicieron.... Esta tarde, cuando me dieron de alta, me abordaron los reporteros de Antena 3 y me entrevistaron. Yo les conté lo del atentado "diabólico e irracional", agradecí por el "don de la vida" y les conté mi experiencia del terrorismo en Huancavelica y finalmente las palabras del Papa a los terroristas en Ayacucho: "la violencia engendra más violencia y degrada al hombre"....

Al salir de la clínica, fui con Don Enrique Borda a la ermita para agradecer a la Virgen el don de la vida. Eso es todo. Gracias por sus oraciones. Les he tenido presente en mis oraciones y lo he ofrecido todos por los seminarios de Huancavelica. ¡ojalá seamos más generosos!